Archivo de Septiembre, 2010

Scariolo dimisión

El presidente de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez, dijo ayer que estaba “orgulloso del trabajo del cuerpo técnico” y dejó entrever que el seleccionador Sergio Scariolo continuaría al mando hasta el final del ciclo, es decir, hasta los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Si finalmente es así (que está por ver) para mí sería un error. Ayer el italiano fue el principal culpable de la derrota, como fue, el año pasado, en el Eurobasket de Polonia el mayor impedimento que tuvo que superar la selección española para lograr el oro. Los errores del ex de Unicaja y Real Madrid son muchos pero los intentaré resumir.

Un seleccionador que no selecciona. Podemos obviar que escoja a jugadores que tiene en su equipo, el Khimki ruso, y que luego los utilice raramente y más bien lo justo (sí en Polonia dio cierto resultado) o incluso podemos olvidar que incluya en la gira a jugadores que, de verdad, luego no seleccionara. Pero es inadmisible que el año pasado lleve a un jugador joven, Víctor Claver, y no le haga jugar y que este año cometa el mismo error no sólo con el valenciano sino también con Fernando San Emeterio. Si no cuentan con tu confianza no les lleves.

Un seleccionador que no controla los cambios. En Polonia fue un despropósito y aquí en Turquía había planeado cambios. El año pasado, Scariolo no acertó en encontrar su ‘cinco’ titular y eso descentró a muchos titulares. Este año, lo contrario. Se ha pasado de frenada poniendo en pista o los ‘primeros espadas’ o la ‘segunda unidad’ siempre en los mismos minutos, haciendo los cambios con el piloto automático, como un juego de simulación. Que coloque a Sergio Llull casi 15 minutos de base, una posición en la que no había intervenido ni en la fase de preparación ni en la fase de grupos (y jugamos contra Líbano y Canadá, recuerdo), fue muy positivo en defensa porque el mahonés secó durante muchos minutos a Milos Teodosic pero provocó una falta de dirección evidente en ataque. Cada uno hizo la guerra por su cuenta al ver que algo no funcioanba.

Un seleccionador que no motiva. Sergio Scariolo no sabe motivar a los hombres de esta selección. Es un hombre tremendamente elocuente, buen orador ante la prensa pero siempre muestra poco contenido en sus mensajes. Y el equipo, que, tras un problema, tiene escasos días para volver al buen camino, necesita a otro tipo de persona. Una persona más sencilla, más ‘de la calle’, que les baje durante unos instantes de la nube en la que algunos deambulan últimamente (lo de Ricky Rubio es evidente) y no sólo les haga estar concentrados y unidos, cosa que hacen solos, si no que les obligue a estar ‘enchufados’.

Un seleccionador que erra en la pizarra. El fuerte del míster italiano normalmente ha sido la pizarra. Su famoso instrumento del que otrora sacaba buen e incluso notable rendimiento. En estos días se ha mostrado negado totalmente en el aspecto táctico. Ejemplos, muchos. No ordenar presión a toda la pista (la arma de este equipo en muchas ocasiones) cuando había tremendos problemas para mantener la intensidad defensiva, no mandar surtir de bolas a Marc Gasol cuando éste se estaba demostrando más dominador que los pívots serbios (más móviles pero menos fuertes) y, sobre todo, establecer una zona 2:3 demencial. Ante un equipo con un 54% de porcentaje es de más allá de los 6,25 metros, blindarle la posibilidad de seguir lanzando con facilidad desde el triple es un error de mal míster de cadetes.

Un seleccionador que no ve que hacer en el último minuto. Todo el mundo lo vio en el amistoso contra Estados Unidos en la Caja Mágica pero aquello era un amistoso. Ningún problema. Ayer quedó más patente. El empate en el marcador y los 25 segundos que reflejaba el mismo lo dejaban claro. Había que hacer faltar y entrar en ese ‘toma y daca’ de tiros libres. De lo contrario, Serbia hacia el último tiro sin ninguna presión, sabiéndose ya con la prórroga asegurada. Milos Teodosic anotó un triplazo, es cierto, pero es Milos Teodosic, un serbio, joven, con talento, ambición, ganas de revancha y, además, sin ningún peso sobre sus hombres. Se podía esperar lo que pasó. Luego, en rueda de prensa, dijo que si hubiera recibido el pívot Nedad Krstic le hubiera hecho falta. Ilógico. Aún me ronda por la cabeza la imagen de Juan Carlos Navarro, el mejor tirador de la historia de España sacando de banda cuando faltaban tres segundos y la selección perdía de 3.

Un seleccionador de no dimite. Cuando has llevado a un equipo con talento a la ruina, cuando caes en cuartos con una selección que pasaba a semifinales desde el 2005, lo único que puedes hacer es dimitir. Veremos si lo hace al acabar el campeonato pero ayer tenía toda la pinta que ni se le pasaba por la cabeza.

En definitiva, tras haber pasado una noche y una mañana reflexionando, me reafirmo en lo que pensaba al acabar el partido. Con este entrenador, el ciclo está acabado. España llegará a Londres con un equipo flojo, sin confianza y, posiblemente, con algunas bajas porque a nadie le gusta tener que sortear las presiones de tu equipo para ir a jugar con la selección y irremediablemente perder. Con otro míster, veremos. En los próximos Juegos Olímpicos aún puede haber gloria. Los ‘juniors de oro’ tendrán aún 32 años y los jóvenes como Rudy, Marc Gasol y Sergio Llull serán más grandes de lo que ya son. Confío en ellos totalmente. En Sergio Scariolo no.

Serbia, una faena

Encontrarte a un rival como Serbia en cuartos de final es una auténtica faena. La Roja se lo ganó en la fase de grupos pero quizá el camino que queda hasta el oro (Serbia, Turquía y EEUU) es un castigo exagerado. Al resto de favoritos aún les quedan rivales mediamente asequibles como Eslovenia, Rusia o Lituania.

Para mí, como dije en la previa, Grecia era el rival perfecto. Tenía las condiciones para hacer daño a España pero sin excesos. Los hombres de Sergio Scariolo debían ‘enchufarse’ para frenar a Spanoulis, Big Sofo y, como mucho, a Diamantidis y Bourousis. Poco más. Tenían que defender fuerte, cerrar bien el rebote, estar acertados en el tiro. Básicamente estaban obligados a hacer lo que no hicieron contra Francia o Lituania. Con eso ganaban. Ya está.

Serbia me gusta menos. Mucho menos. Es un rival menos ‘controlable’. Es joven. Tiene mucha ambición. Y más talento que los helenos. Milos Teodosic, Milenko Tepic, Novica Velickovic, Ivan Paunic, Marko Keselj, Nemanja Bjelica, Milan Macvan. Ninguno pasa de los 23 años. Son el futuro del baloncesto europeo. Los ‘juniors de oro’ del 87 (y del 86 y del 88). Han crecido mucho desde la final del Eurobasket del año pasado. No irán al choque como los griegos sino que intentarán ganar con las mismas armas que España, una defensa que presiona muy arriba la primera línea de pase y muchos contraataques. Y ahí, no veo tan claro que La Roja pueda salir victoriosa. España no deberá sólo subsanar sus errores de los primeros días, debe crecer en su juego. Mostrar recursos que tiene guardados. Aquella presión a toda la pista que permitió canastas fáciles desde Lisboa hasta los últimos partidos en Katowice pasando por Saitama o Pekín y que aún no hemos visto. Y, cómo no, entre otras cosas, la dirección frenética de Ricky o la dominación de Gasol. Luego hay que mantener el acierto de Rudy y Navarro y la aportación del banquillo del encuentro ante Grecia. Todo debe salir casi perfecto. No será nada fácil. Se puede, está claro. Pero tengo dudas.

07

09 2010

Quien está y quien falta

El baloncesto es un estado de ánimo. Deben haber escuchado ese tópico en multitud de ocasiones y seguramente conocen más de una versión. El fútbol es un estado de ánimo. El tenis, el golf, el voleibol. Ves a saber. Hasta ir a comprar al súper puede ser un estado de ánimo según cómo lo plantees. Pero, que quieren que les diga, al final, es cierto. La clave de la evolución de la selección española en este Mundobasket de Turquía ha sido el que algunos jugadores hayan podido mejorar su estado de ánimo. Ya escribí hace unos días que creía que en la pista, contra Lituania, jugaron 12 tíos hundidos. Hoy creo que sólo hay dos en esa situación. Pero !Vaya dos!.

Son muchos los que ya están ‘enchufados’. Rudy Fernández, por ejemplo, está plenamente ‘on fire’ generándose su propios puntos de varias maneras como cuando era un ACB y aportando en multitud de facetas como el rebote o la presión. Navarro y Garbajosa, pese a quizá no estar ambos al 100% físicamente, anímicamente tiran de experiencia y, con ella, pueden seguir atinados en el tiro exterior, la arma de ambos. Y luego están los suplentes. Raúl, Llull y Mumbrú están en un momento dulce. Son los más metidos en el partido, los que más aprietan a los que juegan cuando están en el banquillo, quizá sin saberlo, son el alma del equipo. Y cuando saltan al parqué, con esa actitud, lo bordan. Raúl dirige, Llull defiende y corre y Mumbrú lanza. Reservas de lujo. Felipe Reyes, pese a andar algo tocado, sigue siendo todo lucha y, luego está Fran Vázquez. El único jugador al que le sirvió para algo los encuentros de Líbano y Canadá. En los primeros partidos como, él mismo admitió, estorbó más que otra cosa pero contra las dos ‘cenicientas’ del grupo empezó a acertar y ayer ante Grecia se salió. Anotó, reboteó e intimidó.

Pero luego, hay dos ‘cracks’ que siguen sumidos en la angustia. Hay que recuperarlos. Como sea. Son básicos. Son Ricky Rubio y Marc Gasol. El primero ayer combinó unos pocos instantes deliciosos con unos muchos de precipitación, errores y, sobre todo, desespero. Parecía, y lo peor, él mismo lo creía, que se había olvidado de penetrar además de haber dinamitado sus progresos en el tiro de triple. El segundo, el mediano de los Gasol, fue una sombre del pívot dominador que es. En defensa apretó con fuerza frenando, como ya pasara en el Mundial de Japón 2006, al prácticamente imparable, Sofoklis Schortsanitis pero en ataque… en ataque excluyendo un par de movimientos de pies excelentes estuvo muy gris. Darle un pase era ver como instantes después la pelota se iba por línea de fondo. Y esos errores le ofuscaron un poco más. Ante Serbia, el miércoles, se le necesita. A él y a Ricky. A todas.

El resto de favoritos no sufren (aún)

Hoy, a las ocho de la noche, España se la juega. Ante ella, Grecia, uno de los rivales que más daño le pueden hacer si arrastra los errores de la fase de grupos. Será complicado. Muy complicado. Pero hay que creer.

Lejos del análisis del partido contra los helenos, colgado aquí, en este Mundobasket de Turquía están ocurriendo otras cosas que se deberían explicar antes de la vorágine de los cruces.

Estados Unidos se pasea y lo seguirá haciendo hasta ‘semis’. El físico de los hombres de Coach K es difícilmente parable, sólo unos pocos elegidos lo pueden hacer y éstos aún no se han enfrentado a los norteamericanos. En la ronda previa, apabullaron a Eslovenia, Croacia y, cómo no, Irán y Túnez. Sufrieron contra Brasil gracias a la inspiración de Marcelinho Huertas y Tiago Splitter pero estos dos acabaron el partido agotados y quien tiró del caro, Leandhinho Barbosa hizo la guerra por su cuenta y, lógicamente, cayó. En los octavos de final se encuentran a la cenicienta de los cruces, Angola, que pasó gracias a superar a Alemania y, en cuartos, el vencedor del Rusia-Nueva Zelanda. Fácil.

En ‘semis’ les tocará Argentina. Si Prigioni, Delfino y Scola llegan frescos a esa cita hablaremos. Puede ser su eliminación. Los sudamericanos han sufrido en casi todos los partidos de la fase de grupos (Australia, Alemania y hasta Jordania) y perdieron contra Serbia en el último encuentro. Tienen buenísimas armas. El pívot de los Houston Rockets, por ejemplo, va camino al MVP con 29 puntos y 8 rebotes por partido pero no tienen banquillo. Si vencen a Brasil primero (¡Vaya duelo! El martes) y luego al ganador del Lituania-China, luego pueden ser la pesadilla ‘yankee’.

Serbia está imparable. La primera generación de oro de Serbia como Serbia crece, crece y crece. Teodosic, Velickovic e incluso Krstic tras el ‘sillazo’ del OAKA siguen siendo los mismos, igual de conjuntados, igual de talentosos y, además, la falta del ya jugador de Unicaja Tripkovic ni la han notado. El escolta del Partizan, Aleksandar Rasic, ha cogido la batuta en lo que tiro exterior se refiere. Vencieron a Argentina con un Savanovic inmenso (¡Menudo fichaje del Valencia!) pero no tuvieron suerte en los cruces. Hoy, a partir de las cinco de la tarde, jugarán contra la Croacia de Marko Tomas, Roko Leni Ukic y Ante Tomic que, si bien no ha demostrado nada este campeonato, con toda seguridad saldrá a la pista tremendamente motivada. El duelo huele a historia. Quien gane, contra el ganador del España-Grecia en cuartos. Menudo cuadro.

Y, luego está Turquía. Hicieron una fase de clasificación deleznable perdiendo contra multitud de equipo pero llegaron a su torneo y, con su pasional público volcando, se convirtieron en imparables. Su líder, Hedo Turkoglu, continúa mostrando su pasividad habitual en los torneos FIBA pero, de momento, no lo han necesitado. Tienen a un Ersan Ilyasova enorme (su partido contra Grecia fue para grabarlo) y a los interiores también NBA, Semih Erden y Omer Asik aportando. Pese a acabar primeros de grupos, mañana les toca Francia (20 horas) y luego, si pasan, el ganador del Eslovenia-Australia. Deberían ser el rival de España en una hipotética semifinal.

Los otros cuatro favoritos al título, pues, han sufrido mucho menos que España pero, cuidado, ahora es el momento de la verdad. Lo que pasó hasta hoy tiene una importancia relativa y esa falta de problemas puede incluso ser negativa cuando llegan los cruces. Veremos si algunos de éstos no se va a casa a las primeras de cambio. Empieza lo bueno.

Hoy, a las ocho de la noche, España se la juega. Ante ella, Grecia, uno de los rivales que más daño le pueden hacer si arrastra los errores de la fase de grupos. Será complicado. Muy complicado. Pero hay que creer.

Lejos del análisis del partido contra los helenos, colgado aquí, en este Mundobasket de Turquía están ocurriendo otras cosas que se deberían explicar antes de la vorágine de los cruces.

Estados Unidos se pasea y lo seguirá haciendo hasta ‘semis’. El físico de los hombres de Coach K es difícilmente parable, sólo unos pocos elegidos lo pueden hacer y éstos aún no se han enfrentado a los norteamericanos. En la ronda previa, apabullaron a Eslovenia, Croacia y, cómo no, Irán y Túnez. Sufrieron contra Brasil gracias a la inspiración de Marcelinho Huertas y Tiago Splitter pero estos dos acabaron el partido agotados y quien tiró del caro, Leandhinho Barbosa hizo la guerra por su cuenta y, lógicamente, cayó. En los octavos de final se encuentran a la cenicienta de los cruces, Angola, que pasó gracias a superar a Alemania y, en cuartos, el vencedor del Rusia-Nueva Zelanda. Fácil.

En ‘semis’ les tocará Argentina. Si Prigioni, Delfino y Scola llegan frescos a esa cita hablaremos. Puede ser su eliminación. Los sudamericanos han sufrido en casi todos los partidos de la fase de grupos (Australia, Alemania y hasta Jordania) y perdieron contra Serbia en el último encuentro. Tienen buenísimas armas. El pívot de los Houston Rockets, por ejemplo, va camino al MVP con 29 puntos y 8 rebotes por partido pero no tienen banquillo. Si vencen a Brasil primero (¡Vaya duelo! El martes) y luego al ganador del Lituania-China, luego pueden ser la pesadilla ‘yankee’.

Serbia está imparable. La primera generación de oro de Serbia como Serbia crece, crece y crece. Teodosic, Velickovic e incluso Krstic tras el ‘sillazo’ del OAKA siguen siendo los mismos, igual de conjuntados, igual de talentosos y, además, la falta del ya jugador de Unicaja Tripkovic ni la han notado. El escolta del Partizan, Aleksandar Rasic, ha cogido la batuta en lo que tiro exterior se refiere. Vencieron a Argentina con un Savanovic inmenso (¡Menudo fichaje del Valencia!) pero no tuvieron suerte en los cruces. Hoy, a partir de las cinco de la tarde, jugarán contra la Croacia de Marko Tomas, Roko Leni Ukic y Ante Tomic que, si bien no ha demostrado nada este campeonato, con toda seguridad saldrá a la pista tremendamente motivada. El duelo huele a historia. Quien gane, contra el ganador del España-Grecia en cuartos. Menudo cuadro.

Y, luego está Turquía. Hicieron una fase de clasificación deleznable perdiendo contra multitud de equipo pero llegaron a su torneo y, con su pasional público volcando, se convirtieron en imparables. Su líder, Hedo Turkoglu, continúa mostrando su pasividad habitual en los torneos FIBA pero, de momento, no lo han necesitado. Tienen a un Ersan Ilyasova enorme (su partido contra Grecia fue para grabarlo) y a los interiores también NBA, Semih Erden y Omer Asik aportando. Pese a acabar primeros de grupos, mañana les toca Francia (20 horas) y luego, si pasan, el ganador del Eslovenia-Australia. Deberían ser el rival de España en una hipotética semifinal.

Los otros cuatro favoritos al título, pues, han sufrido mucho menos que España pero, cuidado, ahora es el momento de la verdad. Lo que pasó hasta hoy tiene una importancia relativa y esa falta de problemas puede incluso ser negativa cuando llegan los cruces. Veremos si algunos de éstos no se va a casa a las primeras de cambio. Empieza lo bueno.

04

09 2010

12 tíos hundidos

Ayer pasaron muchas cosas. Cosas cómo perder de 3 después de tener una renta de 18 puntos ante un equipo inferior, Lituania. Cosas inexplicables. Cosas muy extrañas que, en un par de minutos, intentaré esclarecer.

Como hemos hecho estos días analizando el tropiezo contra Francia se pueden encontrar porqués baloncestísticos. La pérdida de la intensidad defensiva, la falta primorosa de rebote, el escaso atino en el tiro exterior, la carencia de aportación anotadora de los suplentes, la necesidad imperiosa de un referente claro paro los ataques más peliagudos, los errores clamorosos del entrenador al tomar ciertas decisiones… y así, alguna que otra razón más.

Pero la verdad, a escasos 4 metros del parqué del Halkapinar Arena de Izmir ayer al acabar el encuentro sólo veía una causa: cuando las cosas se torcieron, en la pista había 12 tíos hundidos, amargados, en clara dirección hacia la derrota.. Campeones del Mundo, de Europa, subcampeones olímpicos, campeones de la Euroliga, de la ACB, de la Copa del Rey. Triunfadores al fin y al cabo. Todos derrumbados por factores que les deben haber pasado decenas, centenares, miles, millones de veces a lo largo de su carrera: la pelota no entraba en el cesto, el rival se crecía, su afición empujaba… ¿Porqué esa actitud? La falta de los líderes, en anotación pero también en carácter, Pau Gasol y José Manuel Calderón, una gira por España que no sirve para preparar esos ‘malos’ momentos y un entrenador que, en muchos momentos, se ha revelado como un genio en lo táctico pero que el año pasado ya demostró que no conecta con este grupo y que no es capaz él sólo de agitarlo y hacerlo reaccionar cuando todo se tuerce.

P.D: Ayer, quizá por primera vez en mi vida eché de menos los gritos de Paco Olmos.

01

09 2010