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Quien está y quien falta

El baloncesto es un estado de ánimo. Deben haber escuchado ese tópico en multitud de ocasiones y seguramente conocen más de una versión. El fútbol es un estado de ánimo. El tenis, el golf, el voleibol. Ves a saber. Hasta ir a comprar al súper puede ser un estado de ánimo según cómo lo plantees. Pero, que quieren que les diga, al final, es cierto. La clave de la evolución de la selección española en este Mundobasket de Turquía ha sido el que algunos jugadores hayan podido mejorar su estado de ánimo. Ya escribí hace unos días que creía que en la pista, contra Lituania, jugaron 12 tíos hundidos. Hoy creo que sólo hay dos en esa situación. Pero !Vaya dos!.

Son muchos los que ya están ‘enchufados’. Rudy Fernández, por ejemplo, está plenamente ‘on fire’ generándose su propios puntos de varias maneras como cuando era un ACB y aportando en multitud de facetas como el rebote o la presión. Navarro y Garbajosa, pese a quizá no estar ambos al 100% físicamente, anímicamente tiran de experiencia y, con ella, pueden seguir atinados en el tiro exterior, la arma de ambos. Y luego están los suplentes. Raúl, Llull y Mumbrú están en un momento dulce. Son los más metidos en el partido, los que más aprietan a los que juegan cuando están en el banquillo, quizá sin saberlo, son el alma del equipo. Y cuando saltan al parqué, con esa actitud, lo bordan. Raúl dirige, Llull defiende y corre y Mumbrú lanza. Reservas de lujo. Felipe Reyes, pese a andar algo tocado, sigue siendo todo lucha y, luego está Fran Vázquez. El único jugador al que le sirvió para algo los encuentros de Líbano y Canadá. En los primeros partidos como, él mismo admitió, estorbó más que otra cosa pero contra las dos ‘cenicientas’ del grupo empezó a acertar y ayer ante Grecia se salió. Anotó, reboteó e intimidó.

Pero luego, hay dos ‘cracks’ que siguen sumidos en la angustia. Hay que recuperarlos. Como sea. Son básicos. Son Ricky Rubio y Marc Gasol. El primero ayer combinó unos pocos instantes deliciosos con unos muchos de precipitación, errores y, sobre todo, desespero. Parecía, y lo peor, él mismo lo creía, que se había olvidado de penetrar además de haber dinamitado sus progresos en el tiro de triple. El segundo, el mediano de los Gasol, fue una sombre del pívot dominador que es. En defensa apretó con fuerza frenando, como ya pasara en el Mundial de Japón 2006, al prácticamente imparable, Sofoklis Schortsanitis pero en ataque… en ataque excluyendo un par de movimientos de pies excelentes estuvo muy gris. Darle un pase era ver como instantes después la pelota se iba por línea de fondo. Y esos errores le ofuscaron un poco más. Ante Serbia, el miércoles, se le necesita. A él y a Ricky. A todas.

El resto de favoritos no sufren (aún)

Hoy, a las ocho de la noche, España se la juega. Ante ella, Grecia, uno de los rivales que más daño le pueden hacer si arrastra los errores de la fase de grupos. Será complicado. Muy complicado. Pero hay que creer.

Lejos del análisis del partido contra los helenos, colgado aquí, en este Mundobasket de Turquía están ocurriendo otras cosas que se deberían explicar antes de la vorágine de los cruces.

Estados Unidos se pasea y lo seguirá haciendo hasta ‘semis’. El físico de los hombres de Coach K es difícilmente parable, sólo unos pocos elegidos lo pueden hacer y éstos aún no se han enfrentado a los norteamericanos. En la ronda previa, apabullaron a Eslovenia, Croacia y, cómo no, Irán y Túnez. Sufrieron contra Brasil gracias a la inspiración de Marcelinho Huertas y Tiago Splitter pero estos dos acabaron el partido agotados y quien tiró del caro, Leandhinho Barbosa hizo la guerra por su cuenta y, lógicamente, cayó. En los octavos de final se encuentran a la cenicienta de los cruces, Angola, que pasó gracias a superar a Alemania y, en cuartos, el vencedor del Rusia-Nueva Zelanda. Fácil.

En ‘semis’ les tocará Argentina. Si Prigioni, Delfino y Scola llegan frescos a esa cita hablaremos. Puede ser su eliminación. Los sudamericanos han sufrido en casi todos los partidos de la fase de grupos (Australia, Alemania y hasta Jordania) y perdieron contra Serbia en el último encuentro. Tienen buenísimas armas. El pívot de los Houston Rockets, por ejemplo, va camino al MVP con 29 puntos y 8 rebotes por partido pero no tienen banquillo. Si vencen a Brasil primero (¡Vaya duelo! El martes) y luego al ganador del Lituania-China, luego pueden ser la pesadilla ‘yankee’.

Serbia está imparable. La primera generación de oro de Serbia como Serbia crece, crece y crece. Teodosic, Velickovic e incluso Krstic tras el ‘sillazo’ del OAKA siguen siendo los mismos, igual de conjuntados, igual de talentosos y, además, la falta del ya jugador de Unicaja Tripkovic ni la han notado. El escolta del Partizan, Aleksandar Rasic, ha cogido la batuta en lo que tiro exterior se refiere. Vencieron a Argentina con un Savanovic inmenso (¡Menudo fichaje del Valencia!) pero no tuvieron suerte en los cruces. Hoy, a partir de las cinco de la tarde, jugarán contra la Croacia de Marko Tomas, Roko Leni Ukic y Ante Tomic que, si bien no ha demostrado nada este campeonato, con toda seguridad saldrá a la pista tremendamente motivada. El duelo huele a historia. Quien gane, contra el ganador del España-Grecia en cuartos. Menudo cuadro.

Y, luego está Turquía. Hicieron una fase de clasificación deleznable perdiendo contra multitud de equipo pero llegaron a su torneo y, con su pasional público volcando, se convirtieron en imparables. Su líder, Hedo Turkoglu, continúa mostrando su pasividad habitual en los torneos FIBA pero, de momento, no lo han necesitado. Tienen a un Ersan Ilyasova enorme (su partido contra Grecia fue para grabarlo) y a los interiores también NBA, Semih Erden y Omer Asik aportando. Pese a acabar primeros de grupos, mañana les toca Francia (20 horas) y luego, si pasan, el ganador del Eslovenia-Australia. Deberían ser el rival de España en una hipotética semifinal.

Los otros cuatro favoritos al título, pues, han sufrido mucho menos que España pero, cuidado, ahora es el momento de la verdad. Lo que pasó hasta hoy tiene una importancia relativa y esa falta de problemas puede incluso ser negativa cuando llegan los cruces. Veremos si algunos de éstos no se va a casa a las primeras de cambio. Empieza lo bueno.

Hoy, a las ocho de la noche, España se la juega. Ante ella, Grecia, uno de los rivales que más daño le pueden hacer si arrastra los errores de la fase de grupos. Será complicado. Muy complicado. Pero hay que creer.

Lejos del análisis del partido contra los helenos, colgado aquí, en este Mundobasket de Turquía están ocurriendo otras cosas que se deberían explicar antes de la vorágine de los cruces.

Estados Unidos se pasea y lo seguirá haciendo hasta ‘semis’. El físico de los hombres de Coach K es difícilmente parable, sólo unos pocos elegidos lo pueden hacer y éstos aún no se han enfrentado a los norteamericanos. En la ronda previa, apabullaron a Eslovenia, Croacia y, cómo no, Irán y Túnez. Sufrieron contra Brasil gracias a la inspiración de Marcelinho Huertas y Tiago Splitter pero estos dos acabaron el partido agotados y quien tiró del caro, Leandhinho Barbosa hizo la guerra por su cuenta y, lógicamente, cayó. En los octavos de final se encuentran a la cenicienta de los cruces, Angola, que pasó gracias a superar a Alemania y, en cuartos, el vencedor del Rusia-Nueva Zelanda. Fácil.

En ‘semis’ les tocará Argentina. Si Prigioni, Delfino y Scola llegan frescos a esa cita hablaremos. Puede ser su eliminación. Los sudamericanos han sufrido en casi todos los partidos de la fase de grupos (Australia, Alemania y hasta Jordania) y perdieron contra Serbia en el último encuentro. Tienen buenísimas armas. El pívot de los Houston Rockets, por ejemplo, va camino al MVP con 29 puntos y 8 rebotes por partido pero no tienen banquillo. Si vencen a Brasil primero (¡Vaya duelo! El martes) y luego al ganador del Lituania-China, luego pueden ser la pesadilla ‘yankee’.

Serbia está imparable. La primera generación de oro de Serbia como Serbia crece, crece y crece. Teodosic, Velickovic e incluso Krstic tras el ‘sillazo’ del OAKA siguen siendo los mismos, igual de conjuntados, igual de talentosos y, además, la falta del ya jugador de Unicaja Tripkovic ni la han notado. El escolta del Partizan, Aleksandar Rasic, ha cogido la batuta en lo que tiro exterior se refiere. Vencieron a Argentina con un Savanovic inmenso (¡Menudo fichaje del Valencia!) pero no tuvieron suerte en los cruces. Hoy, a partir de las cinco de la tarde, jugarán contra la Croacia de Marko Tomas, Roko Leni Ukic y Ante Tomic que, si bien no ha demostrado nada este campeonato, con toda seguridad saldrá a la pista tremendamente motivada. El duelo huele a historia. Quien gane, contra el ganador del España-Grecia en cuartos. Menudo cuadro.

Y, luego está Turquía. Hicieron una fase de clasificación deleznable perdiendo contra multitud de equipo pero llegaron a su torneo y, con su pasional público volcando, se convirtieron en imparables. Su líder, Hedo Turkoglu, continúa mostrando su pasividad habitual en los torneos FIBA pero, de momento, no lo han necesitado. Tienen a un Ersan Ilyasova enorme (su partido contra Grecia fue para grabarlo) y a los interiores también NBA, Semih Erden y Omer Asik aportando. Pese a acabar primeros de grupos, mañana les toca Francia (20 horas) y luego, si pasan, el ganador del Eslovenia-Australia. Deberían ser el rival de España en una hipotética semifinal.

Los otros cuatro favoritos al título, pues, han sufrido mucho menos que España pero, cuidado, ahora es el momento de la verdad. Lo que pasó hasta hoy tiene una importancia relativa y esa falta de problemas puede incluso ser negativa cuando llegan los cruces. Veremos si algunos de éstos no se va a casa a las primeras de cambio. Empieza lo bueno.

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09 2010