Entrada etiquetada ‘Lituania’

12 tíos hundidos

Ayer pasaron muchas cosas. Cosas cómo perder de 3 después de tener una renta de 18 puntos ante un equipo inferior, Lituania. Cosas inexplicables. Cosas muy extrañas que, en un par de minutos, intentaré esclarecer.

Como hemos hecho estos días analizando el tropiezo contra Francia se pueden encontrar porqués baloncestísticos. La pérdida de la intensidad defensiva, la falta primorosa de rebote, el escaso atino en el tiro exterior, la carencia de aportación anotadora de los suplentes, la necesidad imperiosa de un referente claro paro los ataques más peliagudos, los errores clamorosos del entrenador al tomar ciertas decisiones… y así, alguna que otra razón más.

Pero la verdad, a escasos 4 metros del parqué del Halkapinar Arena de Izmir ayer al acabar el encuentro sólo veía una causa: cuando las cosas se torcieron, en la pista había 12 tíos hundidos, amargados, en clara dirección hacia la derrota.. Campeones del Mundo, de Europa, subcampeones olímpicos, campeones de la Euroliga, de la ACB, de la Copa del Rey. Triunfadores al fin y al cabo. Todos derrumbados por factores que les deben haber pasado decenas, centenares, miles, millones de veces a lo largo de su carrera: la pelota no entraba en el cesto, el rival se crecía, su afición empujaba… ¿Porqué esa actitud? La falta de los líderes, en anotación pero también en carácter, Pau Gasol y José Manuel Calderón, una gira por España que no sirve para preparar esos ‘malos’ momentos y un entrenador que, en muchos momentos, se ha revelado como un genio en lo táctico pero que el año pasado ya demostró que no conecta con este grupo y que no es capaz él sólo de agitarlo y hacerlo reaccionar cuando todo se tuerce.

P.D: Ayer, quizá por primera vez en mi vida eché de menos los gritos de Paco Olmos.

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09 2010

Esperando a los pívots

Faltan los pívots

Ahí estamos otra vez. En unas horas (a las 20 horas, en La Sexta) España juega contra Lituania. El rival perfecto para demostrar que la derrota contra Francia ya es agua pasada, para enseñar a todos que se ha encontrado la fórmula para solucionar los errores cometidos contra los galos.

En frente, estará una de las estrellas de este Mundobasket, Linas Kleiza. A su alrededor orbita todo el juego lituano y, eso, teniendo en cuenta su condición de ‘3’ alto, fuerte y con movimientos es una gran prueba para España. Después de ver como Nicolas Batum o Boris Diaw hicieron muchísimo daño, la defensa española, responsabilidad en esa parte del parqué de Rudy, deberá demostrar que ya sabe cómo frenar a jugadores con un mayor potencial físico. Ayer Scariolo lo dejó claro: “La mitad de equipos tienen jugadores más fuertes que los nosotros. Ahora somos conscientes de ello y trabajamos para combatirlo”. Veremos.

Cuando no buscan a Kleiza, el rival de hoy busca constantemente las muñecas de sus buenos tiradores exteriores. Jugadas con muchos bloqueos y mucha circulación para encontrar el lanzamiento de Tomas Delininkaitis, Martynas Gecevicius, Jonas Maciulis o los ex de Penya y Bilbao, Simas Jasaitis, y Renaldas Seibutis es su seña de identidad. Perfecto. Los hombres de Sergio Scariolo tienen la oportunidad de demostrar así como su intensidad defensiva va en aumento y como, a partir de ya, durante este torneo, las líneas de pase rivales se intentarán cortar con ahínco. Si disfrutan de una docena de contraataques que acaben en mate o bandeja fácil es que los exteriores españoles empiezan a apretar los dientes atrás. Veremos.

Pero lo que es más importante. Lituania, como Francia, tiene un juego interior algo pobre. Contra los galos no se aprovechó pero hoy debe ser lo contrario. En lo que va de Mundobasket, La Roja ha fabricado durante varios periodos jugadas, aclarados, para sus hombres altos. Sin grandes resultados. Marc Gasol respondió contra Nueva Zelanda pero lo hizo sin la brillantez que él mismo anhela y sin compañía. Ni Fran Vázquez, ni Felipe Reyes, ni Jorge Garbajosa (éste hizo 4 de 4 en triples a los ‘kiwis’, eso sí) ni mucho menos Victor Claver se han impuesto en la pintura en estos dos partidos y eso ha permitido al rival, primero, no sufrir en defensa y segundo, contar con muchísimos rebotes ofensivos. Hoy debe ser el día de la redención de los pívots. Veremos.

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08 2010