Entrada etiquetada ‘Turquía’

Serbia, una faena

Encontrarte a un rival como Serbia en cuartos de final es una auténtica faena. La Roja se lo ganó en la fase de grupos pero quizá el camino que queda hasta el oro (Serbia, Turquía y EEUU) es un castigo exagerado. Al resto de favoritos aún les quedan rivales mediamente asequibles como Eslovenia, Rusia o Lituania.

Para mí, como dije en la previa, Grecia era el rival perfecto. Tenía las condiciones para hacer daño a España pero sin excesos. Los hombres de Sergio Scariolo debían ‘enchufarse’ para frenar a Spanoulis, Big Sofo y, como mucho, a Diamantidis y Bourousis. Poco más. Tenían que defender fuerte, cerrar bien el rebote, estar acertados en el tiro. Básicamente estaban obligados a hacer lo que no hicieron contra Francia o Lituania. Con eso ganaban. Ya está.

Serbia me gusta menos. Mucho menos. Es un rival menos ‘controlable’. Es joven. Tiene mucha ambición. Y más talento que los helenos. Milos Teodosic, Milenko Tepic, Novica Velickovic, Ivan Paunic, Marko Keselj, Nemanja Bjelica, Milan Macvan. Ninguno pasa de los 23 años. Son el futuro del baloncesto europeo. Los ‘juniors de oro’ del 87 (y del 86 y del 88). Han crecido mucho desde la final del Eurobasket del año pasado. No irán al choque como los griegos sino que intentarán ganar con las mismas armas que España, una defensa que presiona muy arriba la primera línea de pase y muchos contraataques. Y ahí, no veo tan claro que La Roja pueda salir victoriosa. España no deberá sólo subsanar sus errores de los primeros días, debe crecer en su juego. Mostrar recursos que tiene guardados. Aquella presión a toda la pista que permitió canastas fáciles desde Lisboa hasta los últimos partidos en Katowice pasando por Saitama o Pekín y que aún no hemos visto. Y, cómo no, entre otras cosas, la dirección frenética de Ricky o la dominación de Gasol. Luego hay que mantener el acierto de Rudy y Navarro y la aportación del banquillo del encuentro ante Grecia. Todo debe salir casi perfecto. No será nada fácil. Se puede, está claro. Pero tengo dudas.

07

09 2010

El resto de favoritos no sufren (aún)

Hoy, a las ocho de la noche, España se la juega. Ante ella, Grecia, uno de los rivales que más daño le pueden hacer si arrastra los errores de la fase de grupos. Será complicado. Muy complicado. Pero hay que creer.

Lejos del análisis del partido contra los helenos, colgado aquí, en este Mundobasket de Turquía están ocurriendo otras cosas que se deberían explicar antes de la vorágine de los cruces.

Estados Unidos se pasea y lo seguirá haciendo hasta ‘semis’. El físico de los hombres de Coach K es difícilmente parable, sólo unos pocos elegidos lo pueden hacer y éstos aún no se han enfrentado a los norteamericanos. En la ronda previa, apabullaron a Eslovenia, Croacia y, cómo no, Irán y Túnez. Sufrieron contra Brasil gracias a la inspiración de Marcelinho Huertas y Tiago Splitter pero estos dos acabaron el partido agotados y quien tiró del caro, Leandhinho Barbosa hizo la guerra por su cuenta y, lógicamente, cayó. En los octavos de final se encuentran a la cenicienta de los cruces, Angola, que pasó gracias a superar a Alemania y, en cuartos, el vencedor del Rusia-Nueva Zelanda. Fácil.

En ‘semis’ les tocará Argentina. Si Prigioni, Delfino y Scola llegan frescos a esa cita hablaremos. Puede ser su eliminación. Los sudamericanos han sufrido en casi todos los partidos de la fase de grupos (Australia, Alemania y hasta Jordania) y perdieron contra Serbia en el último encuentro. Tienen buenísimas armas. El pívot de los Houston Rockets, por ejemplo, va camino al MVP con 29 puntos y 8 rebotes por partido pero no tienen banquillo. Si vencen a Brasil primero (¡Vaya duelo! El martes) y luego al ganador del Lituania-China, luego pueden ser la pesadilla ‘yankee’.

Serbia está imparable. La primera generación de oro de Serbia como Serbia crece, crece y crece. Teodosic, Velickovic e incluso Krstic tras el ‘sillazo’ del OAKA siguen siendo los mismos, igual de conjuntados, igual de talentosos y, además, la falta del ya jugador de Unicaja Tripkovic ni la han notado. El escolta del Partizan, Aleksandar Rasic, ha cogido la batuta en lo que tiro exterior se refiere. Vencieron a Argentina con un Savanovic inmenso (¡Menudo fichaje del Valencia!) pero no tuvieron suerte en los cruces. Hoy, a partir de las cinco de la tarde, jugarán contra la Croacia de Marko Tomas, Roko Leni Ukic y Ante Tomic que, si bien no ha demostrado nada este campeonato, con toda seguridad saldrá a la pista tremendamente motivada. El duelo huele a historia. Quien gane, contra el ganador del España-Grecia en cuartos. Menudo cuadro.

Y, luego está Turquía. Hicieron una fase de clasificación deleznable perdiendo contra multitud de equipo pero llegaron a su torneo y, con su pasional público volcando, se convirtieron en imparables. Su líder, Hedo Turkoglu, continúa mostrando su pasividad habitual en los torneos FIBA pero, de momento, no lo han necesitado. Tienen a un Ersan Ilyasova enorme (su partido contra Grecia fue para grabarlo) y a los interiores también NBA, Semih Erden y Omer Asik aportando. Pese a acabar primeros de grupos, mañana les toca Francia (20 horas) y luego, si pasan, el ganador del Eslovenia-Australia. Deberían ser el rival de España en una hipotética semifinal.

Los otros cuatro favoritos al título, pues, han sufrido mucho menos que España pero, cuidado, ahora es el momento de la verdad. Lo que pasó hasta hoy tiene una importancia relativa y esa falta de problemas puede incluso ser negativa cuando llegan los cruces. Veremos si algunos de éstos no se va a casa a las primeras de cambio. Empieza lo bueno.

Hoy, a las ocho de la noche, España se la juega. Ante ella, Grecia, uno de los rivales que más daño le pueden hacer si arrastra los errores de la fase de grupos. Será complicado. Muy complicado. Pero hay que creer.

Lejos del análisis del partido contra los helenos, colgado aquí, en este Mundobasket de Turquía están ocurriendo otras cosas que se deberían explicar antes de la vorágine de los cruces.

Estados Unidos se pasea y lo seguirá haciendo hasta ‘semis’. El físico de los hombres de Coach K es difícilmente parable, sólo unos pocos elegidos lo pueden hacer y éstos aún no se han enfrentado a los norteamericanos. En la ronda previa, apabullaron a Eslovenia, Croacia y, cómo no, Irán y Túnez. Sufrieron contra Brasil gracias a la inspiración de Marcelinho Huertas y Tiago Splitter pero estos dos acabaron el partido agotados y quien tiró del caro, Leandhinho Barbosa hizo la guerra por su cuenta y, lógicamente, cayó. En los octavos de final se encuentran a la cenicienta de los cruces, Angola, que pasó gracias a superar a Alemania y, en cuartos, el vencedor del Rusia-Nueva Zelanda. Fácil.

En ‘semis’ les tocará Argentina. Si Prigioni, Delfino y Scola llegan frescos a esa cita hablaremos. Puede ser su eliminación. Los sudamericanos han sufrido en casi todos los partidos de la fase de grupos (Australia, Alemania y hasta Jordania) y perdieron contra Serbia en el último encuentro. Tienen buenísimas armas. El pívot de los Houston Rockets, por ejemplo, va camino al MVP con 29 puntos y 8 rebotes por partido pero no tienen banquillo. Si vencen a Brasil primero (¡Vaya duelo! El martes) y luego al ganador del Lituania-China, luego pueden ser la pesadilla ‘yankee’.

Serbia está imparable. La primera generación de oro de Serbia como Serbia crece, crece y crece. Teodosic, Velickovic e incluso Krstic tras el ‘sillazo’ del OAKA siguen siendo los mismos, igual de conjuntados, igual de talentosos y, además, la falta del ya jugador de Unicaja Tripkovic ni la han notado. El escolta del Partizan, Aleksandar Rasic, ha cogido la batuta en lo que tiro exterior se refiere. Vencieron a Argentina con un Savanovic inmenso (¡Menudo fichaje del Valencia!) pero no tuvieron suerte en los cruces. Hoy, a partir de las cinco de la tarde, jugarán contra la Croacia de Marko Tomas, Roko Leni Ukic y Ante Tomic que, si bien no ha demostrado nada este campeonato, con toda seguridad saldrá a la pista tremendamente motivada. El duelo huele a historia. Quien gane, contra el ganador del España-Grecia en cuartos. Menudo cuadro.

Y, luego está Turquía. Hicieron una fase de clasificación deleznable perdiendo contra multitud de equipo pero llegaron a su torneo y, con su pasional público volcando, se convirtieron en imparables. Su líder, Hedo Turkoglu, continúa mostrando su pasividad habitual en los torneos FIBA pero, de momento, no lo han necesitado. Tienen a un Ersan Ilyasova enorme (su partido contra Grecia fue para grabarlo) y a los interiores también NBA, Semih Erden y Omer Asik aportando. Pese a acabar primeros de grupos, mañana les toca Francia (20 horas) y luego, si pasan, el ganador del Eslovenia-Australia. Deberían ser el rival de España en una hipotética semifinal.

Los otros cuatro favoritos al título, pues, han sufrido mucho menos que España pero, cuidado, ahora es el momento de la verdad. Lo que pasó hasta hoy tiene una importancia relativa y esa falta de problemas puede incluso ser negativa cuando llegan los cruces. Veremos si algunos de éstos no se va a casa a las primeras de cambio. Empieza lo bueno.

04

09 2010

España contra España

Nos tenemos que vigilar a nosotros mismos”. En la amalgama de frases vacías que cada día, prácticamente por obligación (si te hacen decenas de entrevistas diarias, al final, automatizas respuestas) deben decir todos los jugadores de baloncesto, siempre hay alguna con sentido, con contenido, alguna que vale la pena. Ayer el capitán de la selección española, Juan Carlos Navarro, dejó una buena oración. Con ella remarcó una sensación que puede tener cualquiera que haya visto todo el recorrido de La Roja de baloncesto en los últimos años y que es la clave del Mundobasket de Turquía: España sólo depende de ella misma. Por calidad, por talento, si juega como la hemos visto jugar en incontables ocasiones, el equipo que dirige Sergio Scariolo puede no sólo ganar si no pasar por encima de cualquier otro conjunto (USA incluido) pero, antes necesita hacer tres cosas:

Superar las bajas. No sólo porque Pau Gasol no esté. Está claro que la ausencia de la aportación ofensiva y los centímetros del de Sant Boi es una gran barrera a saltar pero, creo, será más complicado adaptar la presencia de Fran Vázquez para que el gallego muestre todos sus recursos y, sobre todo, superar el adiós en el último cuarto del último partido de la gira de José Manuel Calderón. Su baja, pese a que en la preparación no se le vio fino, es un gran contratiempo, sobre todo, porque requiere cambios en la rotación. Sergio Llull lo dice hoy en su diario en nuestra edición en papel: sabe que tendrá que echar una mano en el puesto de ‘1’. San Emeterio, pues, deberá dar más de sí como escolta.

Recuperar la forma. Raúl López, claro está, tendrá que demostrar desde el sábado (contra Francia, a las ocho, en la Sexta) que era el mejor sustituto de Calderón posible pero no sólo él requiere de lograr rápido esa confianza en competición. Rudy Fernández, pieza clave en el equipo, debe olvidar sus problemas en la NBA, los rumores de traspaso que se ciernen sobre su persona, y volver a ser aquel jugador completo, imprevisible, capaz de armar rapidísimamente un triple o de penetrar con fuerza (que se lo digan a Howard) que enamoró a todo el Mundo primero en la Penya de la doble R (junto a Ricky) y luego en los JJOO de Pekín 2008. Hay quien dice que jugar de ‘3’ no le beneficia. Yo no lo creo. Él es capaz de jugar donde quiera.

Ser ella misma. Como ya pasó en el Eurobasket de Polonia de 2009, la selección se ha visto durante la gira muy encorsetada en los sistemas del míster, Sergio Scariolo. Los minutos de ‘santa locura’ vividos otrora con una defensa muy presionante y un gran juego al contraataque se han visto poco. Demasiadas jugadas, demasiadas instrucciones, muchos líos en ataque. El año pasado fue un grito unánime: si en tu equipo tienes a Ricky Rubio, Juan Carlos Navarro o Rudy Fernández, todos puro talento, no necesitas basket-control sino sólo buenas y contundentes indicaciones y mucha motivación. Scariolo puede ofrecer mucho si no quiere serlo todo. La adaptación del equipo al entrenador y, sobre todo, del entrenador al equipo que se vio en Katowice debe regresar.

Y, además, una última: recuperar la suerte del campeón. La lesión de Calderón da mala espina. La selección española siempre ha tenido la suerte de cara, una suerte que claramente se merecía pero que fue clave para que aquel tiro de Andrés Nocioni en las semifinales del Mundobasket de Japón 2006 desde la esquina no entrara. Hay que recuperar esa fortuna, una fortuna que, ya se sabe, siempre se debe buscar.

Con ello, llegará el oro. Seguro.



Empezar con valentía

En tres días, en apenas 72 horas empieza el Mundobasket de Turquía 2010. En este blog (que juro y perjuro actualizaré prácticamente a diario) explicaré desde el país otomano a los amantes del baloncesto en Menorca (y en toda Balears, si a éstos les apetece) mis impresionantes sobre el torneo, sus partidos, sus equipos, sus jugadores y las mil y unas cosas que se vivirán a su alrededor. Habrá análisis concienzudos y más de alguna anécdota pero, para empezar, creo que es bueno hacer aquello que un periodista serio nunca puede hacer: pronosticar cómo transcurrirá el Mundial para que, al final, alguien me pueda tirar en cara lo errado que iba en mis pronósticos. Y ahí va.

El reparto de medallas para mí será el siguiente:

Oro: España. Plata: Grecia. Bronce: Argentina. Medalla de chocolate: USA.

Del esta predicción se deduce, pues, que las semifinales serán España-USA y Grecia-Argentina y que en los cuartos se quedarán escuadras como la local Turquía, Francia, Brasil y, sobre todo, Serbia. Ahí lo dejo. Si se animan (que es cómo decir, si se atreven) den su pronóstico.

24

08 2010